¡Paraguay imparable!

Pese a jugar casi todo el segundo tiempo con un hombre menos, Paraguay derrotó el domingo 2-0 a Brasil y se ratificó como líder de las eliminatorias de Sudamérica para la Copa Mundial.
Goles de Roque Santa Cruz y Salvador Cabañas a los 26 y 49 minutos le dieron la victoria a Paraguay, que llegó a los 13 puntos tras cinco fechas.
Acumulan 11 goles a favor y uno en contra. Los “guaraníes” jugaron en inferioridad numérica desde los 47, cuando su lateral derecho Darío Verón fue expulsado por doble tarjeta amarilla. Paraguay cumplió al pie de la letra el plan táctico elaborado por su técnico argentino Gerardo Martini: atacar sin cesar desde el comienzo.
Para ello incluyó a tres delanteros como titulares, con Nelson Haedo Valdez como socio adicional de Cabañas y Santa Cruz. Pero tras las primeras escaramuzas en territorio rival, los locales no encontraron el espacio adecuado para llegar al gol. Al rato llegó el gol de Santa Cruz, al conectar con el pie derecho un tiro de esquina servido desde la izquierda por Edgar Barreto.
En su itinerario hacia el corazón del área, el balón fue tocado suavemente de taco por Cabañas, engañando a los defensores. Brasil, en tanto, no pudo poner en nuevos apuros a Villar durante el resto del primer tiempo.
La expulsión de Verón, apenas comenzado el complemento, parecía inclinar la balanza a favor de los dirigidos por Dunga. Pero Paraguay dio el golpe de gracia.
En un contragolpe, Santa Cruz remató de zurda y Julio César logró desviar el tiro, llegando Cabañas de atropellada para anotar el segundo gol.
Cabañas se convirtió en la pesadilla de la defensa brasileña y cinco minutos más tarde mostró toda su habilidad y sangre fría al birlarle el balón a Julio César, pero el remate pegó en el travesaño.
Con el 2-0 en contra, Dunga puso toda la carne en el asador al hacer ingresar a Adriano y Julio Baptista, sumándose a Robinho y Luis Fabiano en el ataque.
De nada sirvió. El cinco veces campeón del mundo no pudo generar una sola acción de verdadero peligro. Lo más que pudo fue hacia el final con una jugada polémica.
Una pelota lanzada por Gilberto pegó en la mano izquierda de Denis Caniza dentro del área, pero el árbitro uruguayo Jorge Larrionad entendió que no hubo intención de tocarla, pese al reclamo brasileño.
El partido se disputó en el estadio Defensores del Chaco ante 33.000 espectadores. En la continuación de las eliminatorias, el miércoles, Paraguay enfrentará a Bolivia en La Paz y Brasil recibirá a Argentina en Belo Horizonte.























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